Un horno de rodillos (roller hearth furnace) transporta las cargas a través del horno mediante rodillos resistentes al calor que operan a una velocidad constante y controlada. El movimiento sincronizado de los rodillos, las puertas y, cuando aplica, el elevador del tanque de temple, garantiza que cada pieza siga el mismo ciclo térmico, logrando resultados consistentes.
Este movimiento continuo permite un control preciso de la temperatura y del tiempo de permanencia, lo que hace que los hornos de rodillos sean ideales para procesos de tratamiento térmico donde la uniformidad y la productividad son factores críticos. El sistema transportador de rodillos también reduce el esfuerzo mecánico sobre el producto, al mismo tiempo que permite mantener altas tasas de producción.